El ataúd del capitán fallecido por el misil supersónico no será en principio cubierto con la bandera nacional

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La familia de Huang Wen-chung, capitán del pesquero alcanzado por el misil supersónico lanzado accidentalmente por un buque de la Armada, no seguirá pidiendo un ataúd cubierto por la bandera nacional tras hablar con el Ministerio de Defensa y seguirán el procedimiento previsto en la ley. La Oficina Presidencial ha pedido a las autoridades competentes del Ministerio del Interior que aclaren el reglamento correspondiente.

 

El subdirector del Departamento de Asuntos Civiles del Ministerio del Interior, Luo Rui-ching, dijo el día 6 que según los puntos aplicables con respecto a los ataúdes cubiertos con la bandera nacional, la familia del fallecido debe proporcionar los documentos correspondientes para entregarlos a la autoridad central competente y solicitar la medida. Para este caso, la autoridad competente es el Ministerio de Defensa, así que se debe contar con su aprobación y reconocimiento de que este caso cumple con el requisito de que el fallecido se sacrificó por el bien público. Una vez obtenido este permiso se informa al Ministerio del Interior.

 

Luo Rui-ching dijo que Defensa ya ha hablado con la familia, y esta no seguirá litigando. Defensa tampoco ha traspasado este caso al Ministerio del Interior. Luo añadió que este es un caso de negligencia militar y que por tanto no parece que cumpla con los requisitos para que el ataúd pueda ser cubierto con la bandera.

 

Así lo decía Luo Rui-ching: “Hasta donde nosotros sabemos, el Ministerio de Defensa no ha traspasado el informe sobre el caso al Ministerio del Interior. Como este caso puede tener discrepancias en torno a la cuestión de si es un sacrificio por el bien público, creo que el Ministerio de Defensa lo solucionará de otra manera”.

 

Según el reglamento anteriormente citado, solo tienen el privilegio de que su ataúd sea cubierto con la bandera nacional aquellos que hayan ejercido de jefes de estado y vicepresidentes; funcionarios que se hayan distinguido por una contribución extraordinaria a la sociedad y al país, y con el mandato expreso del presidente; ciudadanos distinguidos con el honor de entrar en el Santuario de los Mártires; ciudadanos que se han sacrificado por el bien público o profesionales extraordinariamente destacados en su campo; y finalmente aquellos aprobados por las autoridades centrales competentes como merecedores de este honor y tras la presentación de las pruebas necesarias.

 

RTI

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