2 COMENTARIOS

  1. Muy cerca de mi ocaso, yo te bendigo, vida,
    porque nunca me diste ni esperanza fallida,
    ni trabajos injustos, ni pena inmerecida;
    porque veo, al final de mi rudo camino,
    que yo fui el arquitecto de mi propio destino…

    Amado Nervo

    • ¡Hermoso poema!! Gracias Darío!!! Un graaan saludo para toda la familia López!!

      Sol

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